La mejor protección contra el virus

Y (casi) nadie habla de ella 

Seguimos de desescalada con medidas de protección obligatorias. Voy a decirte cual creo yo que es la mejor protección contra el virus que podemos adoptar. Y no entra en contradicción con otras.

Independientemente de lo poco o lo mucho que estés de acuerdo con las obligaciones del momento, no me cabe duda, que sabes que vamos a tener que convivir con este virus. De la misma manera que lo hacemos, desde que nacimos, con otros muchos y con infinidad de bacterias, gérmenes, microbios y patógenos varios.
¿Cuál es la clave de esta convivencia?

Nuestro Sistema Inmunológico está preparado para hacer frente a los ataques de esos seres microscópicos. Como todo sistema puede funcionar bien, regular o mal. A mejor funcionamiento mayor protección. Con el paso del tiempo todo se deteriora. Este proceso se acelera o ralentiza en función de los hábitos y las costumbres que adoptemos.

Te recuerdo algunas recomendaciones para fortalecer el sistema inmunológico o evitar su deterioro prematuro. Es una visión personal, subjetiva y simple. Si quieres la recomendación de un experto, ya sabes, pregunta a tu médico. Y si algo te interesa, investiga por tu cuenta o busca un especialista.

“Somos lo que comemos” Ludwig Feuerbach, mediados del siglo XVIII

Come sano. Aumenta los alimentos de origen vegetal. Incluye probióticos en tu dieta. Reduce la comida basura. (Son productos industriales muy procesados y refinados. Casi toda la comida preparada, hamburguesas, pizzas, patatas fritas, bollería industrial, helados, chuches, etc.)

Bebe sano. Lo mejor el agua potable. También las infusiones de plantas y el té verde. Reduce o elimina las bebidas alcohólicas y los refrescos. A mayor graduación alcohólica y cantidad de azúcar, peor. Así que de los combinados ni te cuento.


Duerme bien y suficiente. El sueño y el descanso son los procesos que nos regeneran, la forma más adecuada de “cargar las pilas”. Si no todo se resiente. El consejo más simple para dormir más y mejor es: evita trasnochar.
Aunque si quieres algo más profundo, mi amigo y neurocientífico Jose Sánchez, justo el próximo día 28 hace un webinar gratuito hablando sobre cómo mejorar el sueño. Aquí te puedes apuntar si te apetece.

La ducha es un ritual cotidiano, pero parece que abusamos del agua caliente. Algunos estudios apuntan que las duchas de agua fría pueden aumentar el nivel de ciertos linfocitos T, parte esencial de nuestro sistema inmune.
No empieces a darte duchas frías de pronto, no es aconsejable. Poco a poco puedes ir bajando la temperatura de tu agua de ducha “mañanera”, especialmente la de los momentos finales. El agua caliente mejor para la noche si te cuesta dormir.

Lo del ejercicio diario ya lo sabes. Nuestro cuerpo está hecho para andar, correr, saltar, nadar, arrastrarse, cargar, estirar, empujar, etc. Ahora vehículos, ascensores y trabajos sedentarios nos facilitan la vida, a la vez, que nos hacen débiles. Camina a diario media hora, como mínimo, a ritmo medio, que no sea un paseo. Y cambia el ascensor por escaleras, aunque sea piso a piso y poco a poco.

Estamos a la última en las noticias. Saturados de información y mediatizados por los canales que cada uno elige para informarse. Normalmente los que más coinciden con “mi forma de pensar”. Y las noticias, en general, no son buenas. Nos activan emociones que no ayudan a sentirnos mejor.
Prueba a limitar o eliminar tu ración diaria de noticias por un tiempo. Es posible que se reduzca tu indignación y malestar cotidiano. Aprovecha ese tiempo para leer libros, te cundirá más. Y no te preocupes porque si hay algo importante de lo que te tengas que enterar, te enterarás.

¡Qué maravilla el internet! Cómo ya no discutimos en los patios de vecinos nos llevamos las discusiones a FB donde, aparentemente, la sangre nunca llega al río. Sin embargo, lo que leemos y lo que escribimos tiene un fuerte reflejo en nuestro cerebro, produciendo químicos y hormonas. A veces, incluso, nos auto envenenan sin que nos demos cuenta. Ahora en las redes sociales hay mucho, pero que mucho veneno.
Reduce el tiempo dedicado a ellas o evítalas del todo. En ese tiempo puedes volver a ver tus películas favoritas. Eso también te carga pilas.

Mascarillas si, mascarilla no. ¿Te ahoga o te protege? Tendrás tu propia opinión. Mi propuesta es que cuando puedas estar solo al aire libre o en la naturaleza respires profundo, sin mascarilla. Siente cómo tu cuerpo participa en la respiración. Y agradece que vives en ese justo momento. Respira ahora mismo que lo lees y agradece.

El estrés puede hacer polvo el sistema inmune. Busca tranquilizarte o cómo lograrlo. En MasVital te podemos ayudar con esto.

Y, por supuesto, los masajes también ayudan a mejorar el sistema inmune. En eso sí soy especialista y experto. Otro día me extenderé en este punto. Mientras si quieres puedes reservar tu cita para un masaje aquí. o en el 958076384 (whatsapp disponible)

Abrazos virtuales pero hondos

P.D. Por cierto, cuidado con los geles de manos. El uso excesivo puede eliminar la primera barrera de protección natural del cuerpo. Mejor lavar las manos con jabón de pastilla (los de antes)

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